Radiohead en Chile 2018: esa extraña sustancia inglesa  

MAGAZINE / por / 12-04-2018 REVIEW

A 9 años de su primera presentación en Chile, Radiohead volvía a pisar suelo local. Regresaron con “A moon shaped pool” (2016) bajo el brazo, disco que cosechó opiniones divididas entre los exigentes fanáticos del quinteto británico. Pero los oriundos Oxfordshire -que habían sembrado algunas semillas de incertidumbre sonora en sus dos últimas placas de estudio- regaron la cancha del Nacional con un espectáculo vertiginoso, el cual aún logra escaparse de los rótulos a pesar del transcurso del tiempo.

Esta “sustancia inglesa”, comandada por Thom Yorke y secundada por Jonny Greenwood, puso al borde del abismo a un público que se repartió constantemente entre la euforia y el ostracismo emocional. “Daydreaming” y “Ful Stop” jugaron desde el arranque con esa bipolaridad, la cual fue perfectamente acompañada por un juego de luces que se debatía entre las sombras y las vibraciones de los focos.

Un pequeña dosis de nostalgia llegó con “Airbag”, “Myxomatosis” y “Where I End and You Begin”, donde la agrupación se volcó (por lo bajo) 21 años al pasado. Los bailes de Yorke se hacían cada vez más habituales en el escenario, recolectando gritos dignos de boyband desde la primera fila. El menor de los Greenwood se atrapó en su propio desafío multiinstrumentista: paseó por la guitarra, teclados, sintetizadores, percusiones e incluso dominó samplers, los cuales hicieron bailar al recinto ñuñoino más de una ocasión.

Thom se acercó constantemente al micrófono para soltar carcajadas, sinónimo del buen ánimo que también se evidenció previo a “All I Need”, tema que comenzó con fallas en el piano de Johnny, obligándolos a retomarla desde el comienzo. “Pyramid Song”, “Everything in Its Right Place”, “Let Down” y “Street Spirit (Fade Out)” compusieron la siguiente bocanada de melancolía, la cual llevó a muchos a escarbar dentro de oscuros pasajes (sus caras lo evidenciaban).

Y es que este gran vicio no iba a parar ahí. Dos baterías a cargo de Phil Selway, potentes coros gracias a Ed O’Brien y “2 + 2 = 5”, “Bodysnatchers” junto a “Idioteque”, prolongaron la pista de baile, la cual se negaba a desaparecer. Un adiós y el aplauso del público marcaron su primera salida de escena. La espera no pasó de los 2 minutos y “Fake Plastic Trees” ya comenzaba a nublar miradas. Las gargantas presentes, por su parte, se secaron cantando el coro, transformando ese momento en un punto alto de la jornada.

La rockera “The Bends” (que causó frenesí entre los vieja escuela) y las eclécticas “Feral” y “Lotus Flower” prepararon las cabezas para “Exit Music (for a Film)”, canción que mantuvo un silencio incólume hasta su final. Aplauso cerrado y nuevamente abajo el telón.

La última carga corrió por parte de su faceta más cercana a la industria masiva. Tras “Nude”, fueron “Paranoid Android” y “Karma Police” las que cerraron la noche. Sin más desaparecieron. El estadio comenzó a jugar con sus luces. Prender. Apagar. Prender. Todo daba falsas ilusiones de un tercer bis. Entraron sus roadies y la gente aplaudió, pensando que su banda favorita les regalaría aquella canción que estaban pidiendo. Yorke y los suyos ya no estaban ahí. El síndrome de abstinencia había comenzado.

Texto por Nicolás Pereira.
Fotografías por Ignacio Orrego.

Mira la galería fotográfica del concierto aquí.

comments powered by Disqus

Los chilenos Casanova vuelven a los escenarios con nuevo álbum: “Nada en Común” es el primer adelanto

Animal de radio: Juan Carlos “Lobo” Araneda protagonizará el séptimo capítulo del programa documental “High Fidelity”

El armonicista chileno Claudio “Bluesman” Valenzuela, protagonizará el sexto capítulo del programa documental “High Fidelity”

(VIDEO) Living Colour saluda a Chile en la antesala de su concierto en Santiago: 15 de mayo

La guitarrista chilena Cler Canifru, protagonizará un nuevo capítulo del programa High Fidelity

Todos los derechos reservados Fotorock 2017 - © Copyright Fotorock 2017